Calcular el gasto de la semana
con los dedos de las manos.
La pupila roza
los bordes del mes.
Atravesar la madrugada
con las costillas en la mesa.
Gastar el último centavo
en aguardiente y cenizas.
Abdomen abierto
en la regadera.
Boca seca.
El cabello se angosta
en el desagüe.