Huye de mí, amor.
Escóndete.
Huye de mi lluvia,
de mi voz
cuando sabe a miel
y se promete limpia,
de mi taza metálica,
del abdomen apretado
y la curva que cede,
la que queda.
la que muerde.
Huye de mí, amor.
Escóndete.
Tú que aún puedes.
Huye de mí, amor.
De mi amor.
De mí.
...
Quédate.