Desconozco el roce de mi piel
contra el cemento.
Mis manos tropiezan al buscarte,
entre las grietas del muro,
entre las vetas de la calle.
Mi cuerpo te busca a tientas
en el cuarto oscuro.
Busco el interruptor
en la pared equivocada,
en la negrura,
ciego.
No hay comentarios:
Publicar un comentario