A veces ardo,
fuego mundano,
en las calles húmedas,
en el fondo, huérfano.
A veces muero
de correr
hacia la orilla,
a tu vientre de sal.
A veces ardemos,
fundidos,
desbocados.
A las tres y media,
y también a las cuatro.
A veces sueño
con ser zapato,
boca abajo en la esquina.
Pero soy fuego,
fuego mundano,
en el mismo fondo, huérfano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario