domingo

La viga

 

La viga
grita mi nombre,
clavada en la nieve del monte.

Siento el estribo.

Fuego,
marca
la piel,
la silla.

Pertenezco
bajo sus muslos,
a merced de sus espuelas.

La viga nos llama,
el cuero,
la cuerda.

En la boca,
el freno.
Saliva
fresca.

Tira de mi crin.

Agito su cabello
galope ventricular
en el sangrante jardín.

A la viga, 

quedo atado.


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